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Seguridad y Salud en el Trabajo: hacia una cultura de la prevención

Los accidentes y enfermedades laborales tienen grandes repercusiones en las personas, no sólo desde lo económico, sino en lo relacionado a su salud y bienestar emocional. Promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores es indispensable.

Según la Organización Internacional del Trabajo, más de medio millón de personas sufren accidentes laborales en la Argentina cada año. Los jóvenes, además, son los más vulnerables a lesiones y enfermedades derivadas de la exposición ocupacional.

Por este motivo, y días antes del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo que se conmemora cada 28 de abril, la OIT aseguró que está avanzando en un “plan nacional de salud y seguridad laboral para adolescentes y jóvenes”.

El Comité de Redacción del Plan de Acción Nacional para la Argentina está integrado por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), el Ministerio de Producción y Trabajo y el Instituto Nacional de la Juventud (Injuve); sindicalistas y cámaras empresarias, y trabajadores y estudiantes de la Licenciatura en Higiene y Seguridad en el Trabajo.

La iniciativa se asienta en tres ejes:investigación, formación y política, explicó Diego Guisande, coordinador del proyecto de la OIT Argentina.

El objetivo es mejorar la recolección de datos, desarrollar la implementación de leyes y políticas, en las capacidades y la formación, y en fortalecer la promoción e investigación.

Cifras que preocupan

Más de 1000 personas mueren cada día en el mundo debido a accidentes del trabajo y otros 6500 se enferman por causas atribuibles al trabajo. Los datos surgen del informe “Seguridad y Salud en el centro del Futuro del Trabajo: aprovechar 100 años de experiencia”, publicado recientemente por la organización internacional.

Además, si se contabilizan tanto las muertes como las discapacidades, la proporción de la carga mundial de la enfermedad de origen profesional en la población en general se sitúa en el 2,7 % (OMS, 2018).

Los accidentes y enfermedades profesionales también pueden tener consecuencias para las empresas, afectando la productividad, disminuyendo la competitividad y dañando la reputación de las empresas a lo largo de las cadenas de suministro. De hecho, la pérdida de días laborales representa como consecuencia directa casi un 4 % del PBI y hasta un 6 % en algunas naciones.